viernes, diciembre 20

Mis 6 verdades sobre los "Destinos Turísticos Inteligentes"


Sin duda el concepto “smartcity” no deja de avasallar. Como derivada de este delirio, surge el término “Smartdesitnation” y a partir de ahí, tanto el sector público como el privado intentan llevarse el gato al agua. Sin duda, en España le toca liderar este asunto a Segittur que como podéis ver en la presentación “Destinos Turísticos Inteligentes” , no ha dudado un minuto en abanderar con decisión el tema en España, con visión de  hacerlo también en otros países con especial foco en Latinoamérica.
Empecemos por una definición…Segittur dice: “Un destino turístico inteligente es un destino innovador, consolidado sobre una infraestructura tecnológica de vanguardia, que garantice el desarrollo sostenible del territorio turístico, accesible para todos, que facilite la interacción del visitante con el entorno e incremente la calidad de su experiencia en el destino.
Si os dais cuenta si incide en tecnología, sostenibilidad, accesibilidad, interacción y experiencias. Para mí, apuntar a estas variables más que “Smart” es un "MUST" que debe tener en cuenta cualquier territorio turístico en el S.XXI.
 Llevo varios años liderando o colaborando en planes estratégicos y operativos de destino turístico, ya sea en la dimensión local, provincial o autonómica. Además me considero un precursor a la hora de abordar iniciativas tecnológicas que redunden en la competitividad del destino, pero ante tanto esfuerzo puesto en la tecnología….sirva este post como contrapunto.
1.      Una de las decisiones más transcendentales y difíciles para un destino es sin duda elegir su posicionamiento de marca. Que quiere ser, por que posición en la mente de sus clientes va a competir.
Creo que las decisiones de “posicionamiento” de marca, no deben condicionarse en exceso a criterios tecnológicos. No me veo tras la fase de diagnóstico proponiéndo a una ciudad ser el  “Top of Mind” de las “ciudades tecnológicas” o de los “destinos inteligentes”, dudo que el mercado apoye su decisión de viaje en este punto,  me suena mejor estar en el top of mind de la cultura, del lujo, de la náutica, de la gastronomía, del turismo de sol y playa, del turismo familiar, etc….
2.      Si miramos el ciclo del viajero, creo que donde es central la tecnología para que un destino sea más competitivo, es en la fase de “inspiración”, “planificación”, “reserva”, y “postviaje”. Es aquí donde la competitividad del destino se la juega como no haga un buen marketing on-line. (SEO, SEM, SMM, web, conversión, CRM, email marketing, Reputación on-line, etc).




3.      En la fase de “viaje” en cambio, creo que hay que centrarse más en la “confirmación” de nuestra promesa al mercado, que en la realidad aumentada, en la geolocalización, en tener una aplicación determinada o en el video mapping…..Piensa en tecnología pero ¡FOCO!
4.      La tecnología puede mejorar la competitividad pero difícilmente ser el Factor diferencial. Si decido ir a Bilbao lo haré por lo bien que se come, por una buena oferta o por el Guggenhein, Si decido ir a Granada lo haré para ir de tapas, por la Alhambra o de nuevo por alguna oferta. Por eso iré a Bilbao o a Granada, y no porque tenga una oficina de turismo del SXXI, free wifi en toda la ciudad, siete aplicaciones para móviles, e-denuncia o sesiones de video mapping. Por mucho “Smart destination” que quiera ser, esto no va a cambiar.
5.      Parece que los destinos han enloquecido con este tema y seguramente tenga muchas cosas positivas. El impulso a la tecnología aplicada es sin duda un acicate positivo que redunda en el desarrollo de los destinos turísticos…pero me viene con fuerza a la cabeza un post que escribí hace tiempo con el título…”back to basics”.
6.      Un Smart Destination para Isaac Vidal es aquel que define con coherencia y consenso lo que quiere ser en el mercado, siendo capaz de tender a esta visión con eficiencia, teniendo en cuenta cuatro claves y una constante.

                 Cuatro Claves:

-        El bienestar de sus ciudadanos.
-        La confirmación de la promesa al mercado.
-        la competencia.
-        El futuro.

Una Constante: La obligación y la responsabilidad de aplicar de forma inteligente las tecnologías que están a disposición.

Que nadie se ofenda, vaya por delante que no pretendo sentar cátedra, es tan sólo una humilde opinión.
Y quiero dejar claro también mi reconocimiento y admiración a aquellas instituciones y personas que persiguen la mejora día a día del sector turístico a través de la apuesta por la innovación y la tecnología.